domingo, 10 de julio de 2011

Los momentos son instantes.


Que los trenes no esperan y se largan, deberías saberlo. Que las tapas de los bolígrafos se pierden, siempre. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que realmente queremos explicar. La batería de los móviles te falla cuando más lo necesitas. Las drogas, para muchos, un medio de vida. La música cada vez va perdiendo más interés por sus letras. Los zapatos se desgastan cuando los usas demasiado. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños suelen llegar con retraso. El pasado te hace querer rebobinar tu vida. Los martes y los trece conspiran contra ti, eso nunca cambia. Los besos se agotan y son adictivos. La espera desespera. El tabaco mata. Los lunes a la mañana son odiosos. Las relaciones se destiñen. Las luces se funden. Los sentimientos se confunden. Las prisas te hacen retrasar. Los momentos son instantes. Los gatos son muy perros.Y tú eres todo lo que pido, eres todo lo que quiero. Deberías saberlo.

¿ Hay algo que se pueda hacer aquí ?


Dos y dos son cuatro, aquí el gato es el malo y persigue al ratón, prohibida la venta de alcohol y tabaco a menores de dieciocho, a las tres en casa, hay que lavarse las manos antes de comer, los domingos se va a misa, hay que respetar los pasos de peatón, hay que tirar los papeles a la papelera, no se puede poner la música demasiado alta, no se pueden herir los sentimientos de los demás, hay que saber jugar limpio, hay que saber perder. A los mayores no se les contesta, apaga el móvil y deja el Internet. No hay que enseñar mucho escote, ni ligar mucho, porque te pueden confundir. Llevar los labios rojos es de putillas, cambiarse de acera es algo anormal, limpiar tu habitación es algo obligatorio, estudiar mucho para después no trabajar.

cuando creías que no se podía más


Después de algún tiempo... aprenderás que el sol quema si te expones demasiado y que incluso las personas buenas pueden herirte algunas veces, y que necesitarás perdonarlas. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas. Asumirás tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto. Aprenderás que las buenas amistades continúan creciendo a pesar de la distancia, y que no importa que es lo que tienes en la vida, sino a quien, y que los amigos son la familia que nos permitimos elegir. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tus mejor amigos haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el hecho de disfrutar de su compañía. Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlan a ti, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan, y que por eso siempre debemos decirles a esas personas que las queremos porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos. Descubrirás que algunas veces la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayude a levantarte. Y que madurar tiene más que ver con lo que has aprendido que con los años vividos. Aprenderás que las circunstancias y el entorno que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero que nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero que eso no te da derecho a ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero no saben como demostrarlo. Aprenderás que el tiempo no es algo que puedas volver atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces, y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar, que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos aún cuando creías que no se podía más.

es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse


Dicen que quien no arriesga no gana, que la mentira hace mas fuerte al mentiroso, dicen que de una mentira, ciento se derivan, que en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso, que el hombre recurre a la verdad sólo cuando anda escaso de mentiras.Dicen que es mejor molestar con la verdad que complacer con adulaciones,que consultes el ojo de tu enemigo, porque es el primero que ve tus defectos, que no critiques a tus enemigos, que a lo mejor aprenden, que quien no aprecia los placeres de la vida no los merece.Dicen que Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro, que un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere, que por muy larga que sea la tormenta el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes,que la primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse, que la belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla, que el amor es ciego, pero el matrimonio le devuelve la vista.Dicen que son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonreír que es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada, que los mejores momentos de la vida vienen por si solos, no tiene sentido esperarlos, que somos lo que hacemos, no lo que decimos y menos lo que creemos que somos, que el que tiene confianza en sí mismo no necesita que los demás crean en él.Dicen que siempre es bueno dar consejos, pero darlos buenos es fatal, que la risa es la distancia más corta entre dos personas, que el que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa, que en las guerras, los soldados reciben las balas y los generales las medallas,que con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver, dicen que de tal palo, tal astilla,que la venganza es un placer de las pequeñas almas, que solo le falta tiempo al que no sabe aprobecharlo, que a los locos siempre se les da la razon, que quien mucho te quiere es el que te podra hacer llorar,que a palabras necias oidos sordos.Dicen que mas vale pajaro en mano que cien volando, que dicen que es fuerte el que despues de caerse, sabe levantarse ..

viernes, 6 de mayo de 2011

Simplemente humanos


En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, todos sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo ni en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. Sobretodo disimular. Si, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note que en realidad, lo que nos pasa de verdad, es que estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela. Pero a veces, bueno… a veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos. Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos.

viernes, 22 de abril de 2011

Olvídale.

Deja de mirarle. De buscarle. Deja de encontrar su nombre por todos los lados. Deja de mirar hace cuántas horas se conectó. Deja de ir a verle jugar al fútbol. Deja todo lo que se refiera a él.
¿Sabes cuántas veces he dicho eso? ¿Cuántas veces me lo he propuesto?
Muchas. Ni te lo puedes imaginar.
Y cuando parece que lo estoy consiguiendo llegas y me miras, llegas y apareces a mi lado, llegas y veo tu nombre en libros que no son míos, llegas y apareces conectado, llegas y me dices de quedar, llegas y me haces recordar todo, todo lo referido a ti

lunes, 18 de abril de 2011

Es ley de vida, o por lo menos, la ley de mi vida


Que la primera calada sabe mejor si enciendes el cigarro con una cerilla, y los besos, los disfrutas más cuando son cortos, escasos y a escondidas. Es ley de vida, o por lo menos, la ley de mi vida desde que tú apareciste un jueves cualquiera dispuesto a robarme el corazón y lo bueno, fue sólo un momento, ahora me cuesta dormir. Cuando pensaba que con tu no amor tendría suficiente no imaginaba que acabaría mendigando un beso ni conformándome con unas migas de pan, y sin embargo, aquí estoy. Esperando en la parte de atrás a que tú digas venga, para poder decir vale; saltándome los días de dos en dos porque pesan demasiado y el fin de semana nunca llega; aprendiendo, otra vez, a tragarme las lágrimas, las palabras y las ganas... siendo la otra, el problema, la parte que no encaja en tu vida, ni en la mía. Y hoy es Domingo, y llueve en Madrid. Tengo una canción sin acabar y miles de palabras atragantadas en la garganta que no sé si escupir, o dejar que me ahoguen. Por mucho que quiera huir, tienes esa maldita fuerza que hace que yo esté siempre a tu lado, sin estar contigo. Sé que te quedarás, otra vez, y a mi me duele como granizo.
Y es tan absurda esta situación como este domingo por la tarde, que llueve lo que yo no soy capaz de llorar.